CORONAVIRUS
El nuevo coronavirus Covid-19 tuvo su origen en la ciudad de Wuhan, en China. A mediados del mes de diciembre de 2019, las autoridades sanitarias de Wuhan detectaron una serie de casos de neumonía producida por una causa desconocida.
En ese momento se originó una alarma sobre una nueva enfermedad desconocida hasta el momento. Tres
meses después se han producido más de 150.000
casos y cerca de 6.000
muertos en todo el mundo, según los datos del Centro Europeo para el Control de
Enfermedades.
Una primera investigación posterior sobre el origen de
esta enfermedad, publicada en la revista The Lancet, determinó que se trataba
de un nuevo tipo de virus, de la familia Coronavidae, emparentado con el
Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS) y con el Síndrome Respiratorio de
Oriente Medio (MERS) pero que no es igual a ninguno de ellos.
Los coronavirus son una serie de virus llamados así por su
forma, ya que tienen una especie de corona alrededor del virión, del 'núcleo'
del virus. Estos organismos conviven con el ser humano desde siempre, y hay
muchos tipos de ellos, tanto animales como humanos.
"El análisis filogenético de estos genomas de 2019-nCoV
y de otros coronavirus se utilizó para determinar la historia evolutiva del
virus y ayudar a inferir su probable origen. Se realizó un modelado de
homología para explorar las probables propiedades de unión al receptor del
virus", explican los investigadores en el artículo publicado en The
Lancet.
Coronavirus Wuhan, epicentro de la crisis del Covid-19
El punto común de los primeros casos de nuevo coronavirus
fue el mercado de la ciudad china de Wuhan, en la provincia de Hubei: ese fue
el epicentro de la crisis sanitaria declarada a nivel mundial.
El mercado de Wuhan se trata de un mercado de animales. De
ahí la importancia de averiguar desde qué animal 'dio el salto' el coronavirus
para infectar a los humanos.
"Aunque nuestro análisis filogenético sugiere que los
murciélagos podrían ser el huésped original de este virus, un animal vendido en
el mercado de mariscos en Wuhan podría representar un huésped intermedio que
facilita la aparición del virus en humanos", explican los investigadores.
No obstante, también se ha barajado la posibilidad de que
fuera el pangolín el huésped intermedio que facilitó la mutación del
coronavirus.
No obstante, las secuencias genéticas de las muestras
estudiadas fueron casi idénticas puesto que compartieron más del 99,98 por
ciento de la misma secuencia, lo que indica, según los investigadores "una
aparición muy reciente del virus en humanos", que apenas ha tenido tiempo
de mutar.

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